Los trastornos de la conducta alimentaria son trastornos de fuerte impacto social. Las personas que los padecen presentan un miedo intenso a ganar peso, lo cual las lleva a dejar de comer y en otros casos a descontrolarse presentando atracones seguidos de vómitos autoprovocados. La causa de estas enfermedades se encuentra en un afán desmesurado en adelgazar impuesto por la moda que hace que muchas mujeres se pueden sentir desgraciadas acerca de su aspecto físico. La anorexia y la bulimia nerviosa afecta cada vez a más personas y hasta el 5% de las mujeres de 12 a 24 años padecen alguno de estos trastornos. Sus conductas pueden llegar a ser tan autodestructivas que hacen que su vida quede irreversiblemente afectada.
Muchos síntomas son compartidos entre ambas enfermedades y muchas pacientes son difíciles de clasificar dentro de un grupo concreto, pero los síntomas comunes de ambas enfermedades son:

- Pérdida anormal del peso.
- Alteración del carácter.
- Cambios de humor.
- Negación de sensación de hambre.
- Sed, cansancio, fatiga.
- Dificultades de concentración y de memoria.
- Sentimientos de descontrol y soledad.
- Dificultad en reconocer las emociones.
- Desinterés e aislamiento social.
- Disminución del sueño.
- Falta de autoestima.
- Pérdida de interés sexual.
- Negación total o parcial de la enfermedad.
- Alteración o pérdida de la menstruación.
- Problemas dentales.
- Pérdida del cabello.

Objetivos del tratamiento

1. Normalización biológica.
2. Recuperación ponderal.
3. Reestructuración cognitiva.
4. Restauración relaciones familiares.
5. Maduración relaciones interpersonales.

Obstáculos al correcto tratamiento

- La familia no acepta los síntomas.
- No se valora la gravedad.
- La paciente oculta síntomas.
- No se hace un diagnóstico correcto.
- No se busca un psiquiatra de primera intención.
- Miedo al tratamiento.
- Falta de recursos.
- Barreras financieras.

Vicente Turón Gil
Centro Investigación y Tratamiento de los Trastornos de la Alimentación (C.I.T.T.A.).